Costa Rica: el otro
camino
Yaxys D.
Cires Dib
Chávez y Morales se esfuerzan por convertir a sus países en
guetos aislados del libre comercio y de las inversiones
extranjeras. Esa fascinación por modelos económicos similares al
del dictador paraguayo José Gaspar de Francia, difícilmente
puedan conducir a otro lugar que no sea al fracaso.
A pesar de ese
pronóstico, que en Cuba y el antiguo bloque comunista tienen su demostración
empírica, han logrado engañar a muchos ciudadanos haciéndoles pensar que con
las altas rentas provenientes de la exportación de hidrocarburos pueden
generar sociedades con niveles de vida dignos y estables sin fomentar y
respetar la libre iniciativa privada, la inversión extranjera y ese
"demonio" que se llama mercado.
Al final vemos
gobiernos ricos,
familias gobernantes gozando de prebendas
y viviendo en la ostentación, mientras los ciudadanos son más
pobres. Parece que el llamado socialismo del siglo XXI no es muy diferente
al de la URSS: buena vida para pocos y represión y miseria para muchos.
Pero hay
países con gobernantes sensatos que, siguiendo el camino contrario, han
logrado mantener o mejorar sus resultados económicos y, en consecuencia, el
bienestar de la población.Uno de esos casos es el de Costa Rica.
Costa Rica ha
implementado una política comercial orientada a promover nuevos productos de
exportación y a buscar más mercados de destino. Para ello ha impulsado su
participación en acuerdos comerciales para garantizar mejores y más seguras
condiciones de acceso a los mercados para sus exportaciones. El resultado de
esta política comercial ha sido muy exitoso. Según ha informado
recientemente el Ministerio de Comercio Exterior del país centroamericano,
las exportaciones en el primer trimestre de 2008 alcanzaron los $2.400
millones, para un incremento del 7,6con respecto a los 2.228,9 millones
registrados en el mismo periodo de 2007.
Igualmente
sucede en el campo de las inversiones. Desde la década de los noventa los
distintos gobiernos de Costa Rica vienen desarrollando diferentes
tratados bilaterales en
materia de inversiones con el objetivo de brindar seguridad jurídica a los
inversionistas extranjeros.
En 2008 se
cumplen cinco años del Tratado de Libre Comerció de Costa Rica con Canadá,
cuyos resultados, a juzgar por lo que dicen las partes contratantes y por
las cifras, han sido muy satisfactorios. Las exportaciones de productos del
agro hacia el mercado canadiense han arrojado resultados muy positivos para
los productores costarricenses. En el campo de las inversiones extranjeras,
el ingreso de capital de origen canadiense ha alcanzado los 412,8 millones
de dólares a pesar de que el mercado tico es pequeño.
Finalmente, el
presente y futuro de América Latina se debate entre la cerrazón demagógica y
autoritatria, de un lado; y del otro, la libertad, la prosperidad y el
respeto al principio jurídico "pacta sunt servanda". Se debate entre
la cerrada Esparta y la abierta Atenas.