Reunión
en Costa Rica: Democracia y Esperanza
José Ignacio Rasco
Nuevamente la ODCA (Organización Demócrata Cristiana de América) ha dado
otro paso firme en pro de la liberación y transición pacífica en Cuba pues
como ha dicho su presidente Manuel Espino Barrientos con el doble propósito
de “elevar una bandera para todos los que quieran solidarizarse con el
pueblo cubano” y, al mismo tiempo, “evitar vacíos de información para atajar
suspicacias, análisis sesgados e interpretaciones malintencionadas”.
La preocupación de Manuel Espino, que es, además, el Presidente del PAN
(México) dice mucho de su genuina preocupación porque Cuba salga del impasse
incubado por los cabecillas cubanos de la cacareada revolución cincuentona.
En verdad las cuatro organizaciones afiliadas a la ODCA: Movimiento
Cristiano Liberación, Partido Demócrata Cristiano, Directorio Democrático y
Proyecto Demócrata Cubano junto a otras organizaciones presentaron sus
proyectos e ideas por boca de Marcelino Miyares, Francisco de Armas, Javier
de Céspedes y René Hernández Bequet, con gran aplauso del público presente.
La lectura del documento estuvo a cargo de nuestro presidente inicial
Marcelino Miyares que tanto esfuerzo ha dedicado a la ODCA desde que fue
elegido vicepresidente para asuntos políticos.
Los acápites del documento presentado no podemos reproducirlos en estas
páginas, pero sí podemos mencionarlos: el pueblo cubano es uno solo,
buscamos un pleno estado de derecho, condenamos toda injerencia extranjera,
respaldamos proyectos y estrategias plurales, queremos espacios de apertura
y cambios para la nueva sociedad, nos solidarizamos con toda lucha cívica y
pacífica, damos prioridad al pensamiento humanista que se proclama ya en
varios documentos, estamos contra todo privilegio de cualquier índole,
apoyamos la economía social de mercado, estamos por la reconciliación
nacional y rechazamos toda dictadura sea del estado o del mercado, y
reiteramos: la liberación incondicional de todos los presos políticos, los
derechos y libertades personales, la independencia institucional, las
reformas sobre la independencia en la administración de justicia, el derecho
de petición, la libre y salida del país, el acceso a los medios de
comunicación, a precios de mercado y en contra de los precios excesivos y de
las restricciones sobre ayudas y remesas.
Y el documento concluye pidiendo apoyo solidario y real de los gobiernos y
pueblos libres del mundo sin condiciones que pongan en peligro la soberanía
del pueblo cubano.
Los aplausos y apoyos del gran público allí presente demostraron, una vez
más, la solidaridad de los pueblos y miembros de la ODCA con la causa
cubana.
La sesión continuó también con la presencia indispensable de Luis Fishman,
presidente del Partido Unión Social Cristiano de Costa Rica, sede
anfitriona.
El segundo panel fue capitaneado por Javier de Céspedes, del Directorio, que
tuvo un valor testimonial que conmovió a todos los participantes. Desde
Cuba, por vía telefónica Miriam Leyva, Dama de Blanco, con su marido preso
político, estremeció aun más la audiencia, resonando el valor de las
heroicas mujeres que no se detienen ante el irrespeto policíaco en la Isla
con sus maridos y familiares. Y la participación de Lourdes Poyá conmovió al
auditorio por todas estas heroicas huellas que va dejando la rebeldía
patriótica de las cubanas de todas las razas. Se completó el panel con una
brillante exposición de Julio Borges, venezolano, coordinador nacional del
Partido Primero Justicia y con la actuación del general José Quevedo de las
Fuerzas Armadas de Cuba en diversas épocas y dispuesto a no abandonar su
combate contra el fidelismo.
Ya en horas de la tarde otro enlace telefónico con Cuba hizo vibrar el
ambiente con Berenice Salas de FLAMUR, el vibrante movimiento de la mujer
cubana rebelde y campesina ante el despotismo castrista. Y el expreso
político Rodolfo Santos Lara expuso su experiencia con la revolución de
nuestro patio con valor, serenidad y elegancia. Todo esto con la batuta
mesurada y experta de René Hernández, nuestro compañero de partido, que
además representa el Proyecto Demócrata Cubano.
Y así, con la abundancia temática y la activa participación del público
presente se fue concluyendo la labor expositiva donde el público --mayor que
el esperado-- iba exponiendo y conmoviéndose con las experiencias sufridas
en el calvario político cubano. El afán de sana curiosidad y de justa
indignación, ante pruebas de hechos y de derecho, en la heroica
supervivencia y estoicismo de tantos hombres y mujeres, se notaba en muchas
expresiones lacrimosas que denunciaban indignación y promesas de ayuda.
Dada la longitud ya de estos párrafos no puedo dejar de narrar otros
aspectos que enaltecieron la reunión y que con la presencia de otras
personalidades de gran relevancia política y que han querido --sine ira et
studio-- exponiendo y cooperando en estrategias inteligentes han pasado por
ejecutivos y legisladores que, más allá de sus experiencias de gobierno se
sienten hermanadas y cooperadores con nuestra lucha por la resurrección
cubana.
Claro que en este solidario encuentro tampoco podía faltar el dirigente
insigne de Osvaldo Payá, gran líder fundador del Movimiento Cristiano
Liberación y otros, como Vladimiro Roca, así como los ex presidentes de los
países de América que asistieron al magnífico evento.
Pero de esto y otros asuntos ya comentaremos en el próximo artículo.